Cataluña es uno de los países más boletaires del mundo.
Vascos, rusos y japoneses comparten también esta ancestral fiebre micófila.
La comarca del Berguedà, en concreto, es el epicentro mundial de esta pasión por las joyas del bosque. Sabríais encontrar algún lugar del planeta donde celebren, desde hace exactamente 55 años, un concurso de boletaires como el de Berga? Encontraríais, en algún remoto país, un museo de la seta tan original como el de Montmajor?
En tiempo de otoño, los catalanes acostumbramos a disfrutar de dos placeres divinos: ir a buscar setas y comerlas. Para saborearlas en una buena mesa, los artistas de la cocina del Berguedà han acontecido maestros al preparar excelentes platos con la seta como estrella.
Dejarse seducir por la cocina berguedana de la seta es apostar por un producto autóctono, totalmente natural y apto para todo tipo de dietas. Si sabéis disfrutar, os excitarà los sentidos, os elevará el espíritu y os removerá todos los paisajes del alma.